Relato #3

Felicidad

Simplemente felicidad

Buenas lectores, ¿cómo están en ese mañana que yo tendré? ¿Cómo va ese 13 de abril? Querido lector, voy a compartir contigo un secreto, el secreto de la felicidad, ¿alentador, no? Pues como leerás, esto comienza aquí:

Nuestro primer protagonista fue León de Mendoza, ¿te suena? Claro que no. León tuvo un prometedor talento científico, hubiese sido de los más grandes en aquel siglo XVI; hubiera hallado grandes descubrimientos, pero no lo hizo. Nuestro protagonista estuvo obsesionado —no puede llamarse de otra manera— con la felicidad. No sé bien el porqué, pero lo que sí sé, a ciencia cierta, es que dedicó su vida a buscar la fórmula de la felicidad, ¿sabes por qué no la halló?

Ahora te cuento la historia de Simón Rodriguez, un segoviano; él es contemporáneo, sí vive en este 1955. Simón es un sastre de una pequeña sastrería de una gran ciudad, de nuestra capital; pero ahora Simón no está cosiendo botones o arreglando faldas y pantalones, Simón está perdido. La historia de este segundo protagonista se ubica en Ninguna Parte; Simón vaga de un lugar a otro, va de Londres a Verona, pasando por París, sobrevive de Oslo a Estocolmo, mas, a pesar de su increíble afán, no encuentra lo que busca: la felicidad; va solo de un sitio a otro buscando el sentimiento, ¿sabes por qué no lo encuentra?

Seguimos saltando en el tiempo querido lector, vamos a romper las barreras de lo conocido, ¿te atreves? Emilia Alcazar será una buena chica, será concebida dentro de cincuenta años en una famosa región andaluza, en ese fututo 2005; donde la tecnología será rutinaria y se irá de un sitio a otro, por qué no, volando, y ya habremos llegado a Marte, y, lo mejor, será donde no habrá guerra o hambruna, ¿será maravilloso no crees?

Emilia tendrá todo, la tabla último modelo —no nos olvidemos de sus botas a juego— que presumirá con sus amigos, irá a un colegio privado en sintonía con su ropa exclusiva, sus parecerán felices —no lo sabrá, no solerán estar mucho en casa— y algún que otro muchacho se interesará en ella. Pero ella no será feliz, no conocerá el porqué; por más que comprará o que presumirá, no llenará ese vacío, ¿sabes por qué no lo será?

Muy bien querido lector, llegaste al final, ¿te convenció eso del secreto? Bueno este secreto me lo contó alguien muy joven —ella recién abandonaba la edad de muñecas y de jugar en el patio por las tardes— y sabio. ¿No crees que es divertido? Ni un prometedor científico, ni un sastre errante ni una chica rica lo saben, y ella sí. Ella me dijo una vez: “Me siento bien si estoy a tu lado.”

Con las historias de nuestros protagonistas y esta gran declaración, ¿puedes hallar el secreto de la felicidad?

—Firmado la redactora adjunta, Nieves Jimenez, 12 de abril de 1955.


Obra registrada en SafeCreative, prohíbida su copia parcial o total. Fall viour ©

Imagen en multimedia hecha por mí, registrada ©

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