Z-59P

4

Hace más de mil años, los terrestres tuvieron que escapar, perseguidos bajo la sombra de su propia obra; pero, ahora, y desde hace más de un lustro, la naturaleza humana volvía a actuar.”

***

La mañana del día de su asesinato, Camila Vallesteros se había comprado un Flackbas esterilizado sabor vainilla, su favorito.

Camila fue a su trabajo como locutora en el área Z-59P, pero últimamente el terror reinaba sobre ese sector, ella era una de los cientos de encargados que todas las mañanas, tardes y noches de comunicar avances que venían desde Italilú. Se cruzó, como siempre, con gente que conocía, al pasarse ahí la eternidad hacía que todos se conociesen; el tiempo parecía parado en todas las naves en las que huyeron los terrestres siglos atrás, la vida se alargaba y alargaba y por ese motivo apenas había muertes o nacimientos, pero siempre se mantenía vivo el recuerdo del Mundo Anterior.

Camila suspiró, desde hacía ya años todos los días se cometían asesinatos, y la verdadera razón radicaba en el elemento más básico, el oxígeno, «recuerdo tan bien ese accidente—pensó ella—, ójala nunca hubiese pasado.

»Una vez, hace unos siete años, un hombre llamado Amil Moukarzel, cuando descendía al planeta G-209 para recargar los suministros de oxígeno, se distrajo; Moukarzel se distrajo lo suficiente, pensando en la nueva mujer que había entrado en los Suministradores Esenciales, que no calibró correctamente el Zumir, el que se encargaba de recoger el dichoso elemento, de ese modo había condenado a la humanidad al completo con la mitad de oxígeno que necesitaban. »

Los asesinatos habían aumentado en los últimos cinco años, el Gobierno, desde Italilú, decidió poner un límite diario de oxígeno y se prohibieron las actividades de ocio que aumentaran el ritmo respiratorio, tales como correr, saltar o el sexo; pero ellos siguieron poniendo y aumentando el riesgo con trabajos que requerían fuerza.

Camila procedió a su informativo diario, que hacía con tono pausado y tranquilo, por miedo a gastar demasiado oxígeno:

—Buenos días de nuevo Z-59P, les queremos comunicar la lamentable noticia de que ayer murió Jose Ramirez, Marta, desde Italilú quieren mostrarle sus condolencias, desde aquí yo le recuerdo que siempre me tendrá para apoyarle. Hoy, hemos recibido un comunicado desde Italilú, nos enorgullece anunciarles que han encontrado un nuevo planeta donde conseguir oxígeno, se llegará en 235 días, y en ese momento se quitarán las limitaciones de acceso al oxígeno, pero, en cambio, se bajará el límite un 0.8% hasta nuevo aviso, seguiremos comunicándoles noticias.

Al salir de la cabina, un joven de ascendencia asiática le apuntaba con un revólver, Camila sintió como se le bloqueó la mente, el muchacho parecía preparado para ejecutarla.

—Lo siento, es usted buena, cae bien a todo el sector; pero debo llegar al Nuevo Mundo, así podré vivir tranquilo, nunca abandonaré la esperanza, necesito tu oxígeno.

Y el disparo no tardó en oírse, ni ese joven en arrancar el dispositivo oxigenizador del aún caliente cuello de Camila, pero el muchacho no se arrepintió, él necesitaba llegar al Nuevo Mundo, nunca dejaría de intentarlo, la humanidad se salvaría, y él estaría allí para verlo.

FIN

—fallviour.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s